Nuestro camino recorrido.....

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Nacimos hace 28 años por la pasión que nos unió con el fútbol de ascenso. Fue un largo camino recorrido donde no todas fueron buenas, pero le hicimos frente a las adversidades y seguimos en el aire. En nuestro espacio vas a encontar a todos los que comparten esta extraña pasión pero no verás jamás a aquellos "personajes" que se creen dueños de instituciones y utilizan métodos antisociales para creerse importantes ni a sus "padrinos", que los usan para determinados fines y luego no saben como manejarlos. Para aquellos que lejos están del "glamour" de la primera división y del dinero de "fútbol para todos"; para aquellos clubes pobres de corazón grande; para los que semana tras semana dejan cosas suyas para seguir sanamente los colores de su alma y para todos los que se identifican con el "viejo fútbol de los sábados"......Sí, para ellos, va dedicado nuestro programa radial y, ahora, nuestro blog. Gracias.

lunes, 31 de octubre de 2016

DUDAS, SOSPECHAS, ALIANZAS Y MUCHO MÁS


Los días de gloria que vivió la AFA en otras épocas se acabaron. Algunos candidatos sin respaldo, una Comisión Normalizadora que no hace mucho, falta de dinero, deudas que crecen y pedidos desesperados de los antes “sí Julio” para que nada nuevo aparezca en la Casa del Fútbol.

Desde el famoso “38-38” de fines de 2015 hasta hoy corrió demasiado agua debajo del puente. Luis Segura, sin respaldo y cubierto de vergüenza, se retiró porque la FIFA, al ver la situación reinante, decidió nombrar una Comisión para “acomodar los tantos” y después normalizar el tremendo desastre que se vive en el fútbol argentino. Es cierto que en este punto el Gobierno Nacional, socio de la AFA hasta fin de año, puso sus intereses por sobre los del fútbol, pero no con una injerencia directa para evitar sanciones a nivel internacional.


Se formaron grupos de tareas (no confundir con los de otras épocas) que solo lograron entorpecer el accionar de la Comisión Normalizadora, se dedicaron a “apretar” a los representantes del Gobierno con los montos que éste debía pagar por los derechos de televisión y no cumplieron con los puntos acordados en cuanto a deudas, aportes previsionales y reformulación de los campeonatos a futuro. Para mejor (o para peor) la famosa Superliga impulsada por los principales clubes de nuestro país y con la que, supuestamente, iban a recibir una millonada de billetes, fracasó porque con los 30 equipos que hay en la Primera División cualquier intento de distribuir equitativamente el dinero o, al menos, según buenos criterios que beneficien a todos, iba a ser inviable para la televisión, y la famosa “gratuidad” del fútbol era un impedimento para que el que comprara los derechos pudiera recuperar su inversión.


Con todo este panorama, los representantes del fútbol del ascenso solo atinaron a reclamar un dinero que no estaba claro en cuanto a la cantidad a percibir, del que se debían descontar las deudas que ya tenían con la AFA y del que no se tenían datos certeros de su destino final. Ninguno se ocupó de revisar los números y solo decidieron realizar un paro hasta recibir el monto reclamado.

Recordemos que en los comienzos de la temporada 2016/17 y con los problemas que ya se veían venir, comentamos que solamente escucharon la cantidad de dinero que recibirían y no revisaron los otros puntos del acuerdo, esos que mencionaban el pago de deuda, la normalización de las mismas, y otros temas de organización. También dijimos que solo era un “parche” y habría más descontento y posiblemente un paro que fue lo que ocurrió a los 40 días.


Todos pedían dinero. Pero el dinero es el que sale del “Fútbol para Todos”, esa suerte de empresa estatal creada por el gobierno anterior y Julio Grondona para hacerle creer a la gente que todo era un regalo, que los goles no estarían “secuestrados” como antes y que el ver fútbol gratis por TV era una especie de derecho. Quedó comprobado, pese a los insultos que recibimos por expresar nuestro punto de vista, que todo era una mentira y un robo. El ver fútbol es un divertimento, igual que ver rugby, automovilismo, el básquet o cualquier otra actividad deportiva, pero no es un derecho, y menos uno constitucional. Es preferible tener buena educación, justicia y salud, que sí son derechos constitucionales, y no estar solo frente a un aparato de televisión viendo fútbol. Los derechos constitucionales mencionados aún son una deuda de los gobiernos que pasaron por nuestro país.



La verdad es que todos están en contra de la Comisión Normalizadora. Su titular, Armando Pérez, realmente no muestra “uñas de guitarrero” para llevar adelante esta gestión. No es lo mismo manejar Belgrano de Córdoba que la AFA. Los clubes grandes no saben cómo hacerse de dinero para seguir ampliando diferencias entre los participantes en nuestros torneos y siguen escarbando en las heridas. Los más chicos padecen con las deudas que, día a día, se acrecientan y tampoco saben cómo obtener recursos para manejar correctamente sus finanzas.
Todos les tiran palos a los cuatro “miembros normalizadores” que tienen el respaldo de Gianni Infantino. Nadie quiere esperar hasta que se cumpla el plazo establecido para su gestión ni cambiar algunos puntos del estatuto de la Casa del Fútbol argentino. Todos quieren mantener su lugarcito de poder en la misma y recibir dádivas como fue la costumbre en los últimos años con Grondona y Segura.


Piden elecciones y está bien; tiene que haber un presidente elegido por todos. Hay que modificar la cantidad de miembros del Comité Ejecutivo de AFA porque con 45 integrantes es imposible que funcione. También la Asamblea, órgano que vota por las autoridades y los cambios, necesita una mejor distribución de sus miembros si es que se lo quiere convertir en algo más federal. El interior está algo olvidado y, si vamos a los números fríos, son muchos más los integrantes del Consejo Federal que los directamente afiliados. Además de nutrir de muchos jugadores a los equipos llamados “capitalinos”. En pocas palabras, hay demasiadas cosas para arreglar y poca voluntad para hacerlo. Así no vamos a ninguna parte.


El punto límite y más polémico se dio en la semana cuando la Comisión Normalizadora y el Gobierno Nacional hicieron su jugada. Pérez anunció las deudas de los clubes con la AFA, la AFIP dio a conocer los números rojos y la tarifa diferencial que tienen las instituciones con dicho organismo y con la seguridad social, y el Gobierno manifestó que desde el 1/1/17 se acaba el fútbol para todos. Y lo que le puso los pelos de punta a los dirigentes es el anuncio que quedó flotando sobre los posibles descensos por decreto según las deudas que posean los clubes, de cualquier categoría y sean cuales fueran sus pergaminos deportivos. De ese tema se habló poco.


Con todo este panorama, el fútbol argentino está al borde del precipicio, en la delgada línea de una posible desafiliación temporaria a nivel internacional, sin un peso partido al medio y con muchos intereses encontrados entre sí. ¿Acuerdos?. No aparecen. Pero de alguna manera tendrán que hacerlos si quieren mantenerse en competencia. Otros no se han dado cuenta de la actualidad que se vive en el fútbol argentino ni en la sociedad argentina y siguen esperando que todos los financiemos para seguir malgastando en contratos imposibles de pagar y en mantener “grupos enquistados” en sus instituciones como son la tristemente célebres barras bravas.

La situación es muy difícil y complicada. Las soluciones están cada vez más lejanas.

                                Alfredo Nicolás Armiento

Nota: Las fotos de esta entrada fueron obtenidas de Google y son para ilustrar la nota.

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