Nuestro camino recorrido.....

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Nacimos hace 28 años por la pasión que nos unió con el fútbol de ascenso. Fue un largo camino recorrido donde no todas fueron buenas, pero le hicimos frente a las adversidades y seguimos en el aire. En nuestro espacio vas a encontar a todos los que comparten esta extraña pasión pero no verás jamás a aquellos "personajes" que se creen dueños de instituciones y utilizan métodos antisociales para creerse importantes ni a sus "padrinos", que los usan para determinados fines y luego no saben como manejarlos. Para aquellos que lejos están del "glamour" de la primera división y del dinero de "fútbol para todos"; para aquellos clubes pobres de corazón grande; para los que semana tras semana dejan cosas suyas para seguir sanamente los colores de su alma y para todos los que se identifican con el "viejo fútbol de los sábados"......Sí, para ellos, va dedicado nuestro programa radial y, ahora, nuestro blog. Gracias.

martes, 21 de junio de 2016

FÚTBOL DE PADRES E HIJOS

Aunque esta historia no habla del fútbol argentino y menos del ascenso, si tiene una característica que tuvo el fútbol siempre: la comunión entre padres e hijos. Y por el día del padre, es nuestra forma de saludar y recordar a nuestros queridos viejos.
El autor es Alberto Raimundi, relator partidario de Gimnasia y Esgrima de La Plata.

AQUELLA NOCHE (por Alberto Raimundi)


No recuerdo exactamente si tenía 6 u 8 años, lo que sí recuerdo es que estábamos vacacionando con toda la familia en Piriápolis, un mes de enero. Mi papá me preguntó una tarde: "Albertito, ¿Vamos al Estadio a ver a Peñarol esta noche? Juega por la liguilla contra Progreso...", "Sí viejo, vamos", le contesté.



Arrancamos antes del atardecer con el Falcon de mi papá y agarramos esa hermosa Interbalnearia rumbo a la mágica Montevideo, los dos solos. Era una tarde espectacular, de esas que abundan en enero en Uruguay, hacía calor pero estaba bárbaro, ni una nube y un sol gigante allá arriba. 

Sacamos Tribuna América (en mi primer visita al Centenario habíamos ido a la Amsterdam). Ya era de noche. Los altoparlantes del Centenario anunciaban los equipos y pasaban avisos. Enfrente, en la Olímpica, estaba la Torre de los Homenajes, símbolo del Estadio Centenario, me quedé mirándola muchos minutos. 


A mi derecha, la Amsterdam, colmada de hinchas de Peñarol, al igual que en la Olímpica y en la América, donde estábamos nosotros. Pasaban los vendedores de Conaprole, mi papá me compró un Sandwich Helado, toda una novedad para mí, y después una Coca. 

Miraba para arriba, atrás mío, y estaban las cabinas de transmisión del Estadio Centenario, llenas de esos personajes muy particulares que son los periodistas deportivos uruguayos. A mi izquierda, la Colombes, vacía, pero sobre ella el famoso PLACARD, ese que cuando escuchaba la radio nombraba el relator diciendo "...y que indica el Placard???".
El partido terminó 2 a 2, en ese momento poco me importaba, a pesar de tener ya en aquellos tiempos un cariño muy especial por el Club Atlético Peñarol, heredado de mi viejo y que aún conservo. 



Lo que viví aquella noche, constituye uno de los recuerdos más lindos que tengo de mi infancia, me marcó para siempre, por el simple hecho de compartirla mano a mano con mi papá y porque esa noche, estoy seguro, me terminé de ENAMORAR (literalmente) de sus tradiciones más sagradas, como sin dudas lo es el fútbol.

                             José Galoppo


Fuente: http://don-carlos-sole.blogspot.com.ar
Nota: Las imágenes fueron obtenidas de Google y son solamente para ilustrar la nota.

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